Preguntas para escribir en tu diario (sobre lo que ha pasado)
120 preguntas para escribir en tu diario, en diez momentos del día y del año. Todas son sobre lo que ha pasado, no sobre cómo te sientes, y se contestan con una palabra o una frase. Elige una, contéstala y cierra el diario: con eso, el día ya está guardado.
Por José · Utropia Revisada el 29 de octubre de 2026
Para hoy
Lo que ha pasado entre que te levantaste y ahora. Contesta solo una.
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¿Qué es lo primero que has visto al salir?
Por ejemplo: Una vecina regando geranios en pijama.
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¿Qué has comido hoy?
Por ejemplo: Lentejas recalentadas, que el segundo día saben mejor.
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¿Con quién has hablado más rato?
Por ejemplo: Con mi hermana, cuarenta minutos sobre su mudanza.
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¿Dónde estabas a las seis de la tarde?
Por ejemplo: En la cola de la panadería, con la última barra.
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¿Qué tiempo ha hecho?
Por ejemplo: Niebla por la mañana y sol de repente a las doce.
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¿Qué has oído por la calle?
Por ejemplo: Un niño en el autobús: «mi abuela tiene wifi en las rodillas».
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¿Qué te has encontrado en el camino?
Por ejemplo: Un guante azul colgado de una valla.
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¿Qué has arreglado?
Por ejemplo: La cremallera de la mochila, con unos alicates.
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¿Qué canción se te ha quedado pegada?
Por ejemplo: La de un anuncio, todo el día.
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¿Qué has comprado?
Por ejemplo: Una libreta de tapas verdes que no necesitaba.
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¿Cómo has vuelto a casa?
Por ejemplo: Andando por el río, sin prisa y con frío.
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¿Qué es lo último que has leído?
Por ejemplo: Un cartel: «Se busca gato naranja, responde a Fideo».
Para esta noche
Antes de dormir, cuando el día ya está hecho y todavía te acuerdas de todo.
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¿Qué es lo último que has comido?
Por ejemplo: Una tostada con aceite a las once.
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¿Qué estabas haciendo a las diez?
Por ejemplo: Doblando ropa con una serie de fondo.
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¿Qué se oye ahora mismo?
Por ejemplo: La lavadora centrifugando y un perro a lo lejos.
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¿Con quién has cenado?
Por ejemplo: Con nadie, con la ventana abierta.
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¿Qué has dejado a medias hoy?
Por ejemplo: Una carta para la abuela, en la segunda línea.
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¿Qué te ha dicho alguien que quieras guardar?
Por ejemplo: Mi padre: «tu madre bailaba mejor que yo».
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¿Qué has visto desde la ventana?
Por ejemplo: La luna detrás de la grúa de la obra.
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¿Qué plan tienes para mañana?
Por ejemplo: Ir al mercado antes de que cierre el puesto de Rosa.
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¿Qué película o serie has visto?
Por ejemplo: Dos capítulos de una serie danesa sobre un faro.
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¿Qué has escrito hoy, aunque sea un mensaje?
Por ejemplo: «Llego en diez», a Marta. Llegué en veinte.
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¿Qué olía bien hoy?
Por ejemplo: La panadería de la esquina a las siete.
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¿Qué te ha hecho reír?
Por ejemplo: El perro de Luis robando un calcetín.
Sobre la gente
Quién estuvo, qué dijo, qué llevaba. Dentro de diez años, esto es lo que vas a querer leer.
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¿A quién has visto por primera vez en mucho tiempo?
Por ejemplo: A Nacho, en la gasolinera, con barba.
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¿Qué te ha contado alguien?
Por ejemplo: Que Carmen se va a vivir a Oaxaca en enero.
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¿Quién te ha escrito?
Por ejemplo: Mi tía, con una foto de su huerto.
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¿Con quién has comido?
Por ejemplo: Con Ana y su hija, en la terraza del bar de abajo.
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¿Qué ha dicho tu madre, tu padre o tu abuela?
Por ejemplo: La abuela: «en mis tiempos las uvas se pelaban».
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¿A quién has ayudado?
Por ejemplo: A un señor con una maleta en las escaleras del metro.
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¿Quién te ha llamado?
Por ejemplo: Pablo, para preguntarme por una receta.
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¿Qué llevaba puesto alguien en quien te fijaste?
Por ejemplo: Una señora con sombrero de paja, en octubre.
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¿De quién te has acordado?
Por ejemplo: De Lola, al pasar por su antigua calle.
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¿A quién le has regalado algo?
Por ejemplo: A mi sobrino, una linterna de dinosaurio.
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¿Con quién has paseado?
Por ejemplo: Con Toby, que se paró en todos los árboles.
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¿A quién has conocido?
Por ejemplo: A Irene, la nueva del tercero, que toca el chelo.
Sobre los sitios
Dónde estuviste y por dónde pasaste. Un sitio sostiene un recuerdo mejor que una fecha.
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¿Dónde has estado hoy, aparte de en casa?
Por ejemplo: En la biblioteca del barrio, junto a la ventana.
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¿Por dónde has ido?
Por ejemplo: Por la calle de los naranjos, para no cruzar la plaza.
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¿Dónde has comido?
Por ejemplo: En un banco del parque, con un bocadillo de tortilla.
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¿Qué sitio nuevo has descubierto?
Por ejemplo: Una librería de viejo detrás del mercado.
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¿Dónde te ha sorprendido la lluvia?
Por ejemplo: En la parada, sin paraguas y con el pan.
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¿Dónde estabas cuando se puso el sol?
Por ejemplo: En la azotea, tendiendo la ropa.
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¿Adónde ibas a primera hora?
Por ejemplo: A la estación, a recoger a mi hermano.
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¿Qué había en el escaparate que te paró?
Por ejemplo: Tres bicicletas antiguas y un loro de cerámica.
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¿Dónde te sentaste a esperar?
Por ejemplo: En el escalón del portal, al sol.
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¿En qué parte de la ciudad estabas?
Por ejemplo: En el centro, por las callejuelas de la catedral.
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¿Qué vista has tenido hoy?
Por ejemplo: El mar gris desde la ventanilla del tren.
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¿Dónde has dormido la siesta?
Por ejemplo: En el sofá, con la persiana a medias.
Comida, música y cosas pequeñas
Lo que comiste, lo que sonó, lo que encontraste en un bolsillo. Lo pequeño es lo que más se olvida.
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¿Qué has cocinado?
Por ejemplo: Arroz con lo que quedaba en la nevera.
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¿Qué has probado por primera vez?
Por ejemplo: Higos con queso, en casa de Elena.
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¿Qué canción has puesto más veces?
Por ejemplo: «Volver», cuatro veces seguidas.
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¿Qué has bebido con la comida?
Por ejemplo: Agua con limón, y un café después.
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¿Qué música has puesto al llegar?
Por ejemplo: Un disco viejo de boleros de mi padre.
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¿Qué has encontrado en un bolsillo?
Por ejemplo: Un billete de autobús de agosto.
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¿Qué te ha llegado por correo?
Por ejemplo: Una postal de Lisboa sin firma.
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¿Qué has estrenado?
Por ejemplo: La cafetera nueva, que gotea un poco.
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¿Qué has leído antes de dormir?
Por ejemplo: Dos páginas de una novela de barcos.
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¿Qué planta o qué árbol te ha llamado la atención?
Por ejemplo: La jacaranda de la plaza, ya sin flores.
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¿Qué postre has tomado?
Por ejemplo: Arroz con leche de la abuela de Javi.
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¿A qué olía al entrar en casa?
Por ejemplo: A bizcocho: mi compañero había horneado.
Para el fin de semana
Los días que no se parecen a los demás son los que más se recuerdan, si se guardan.
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¿A qué hora te has levantado?
Por ejemplo: A las diez y media, sin despertador.
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¿Qué has desayunado sin prisa?
Por ejemplo: Churros con chocolate en la plaza.
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¿Adónde has ido?
Por ejemplo: Al pueblo, a ver a los abuelos.
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¿Con quién has pasado la tarde?
Por ejemplo: Con mis primas, jugando a las cartas.
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¿Qué has hecho que no haces entre semana?
Por ejemplo: Barrer la terraza y pintar una silla.
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¿Qué mercado, tienda o feria has visitado?
Por ejemplo: El mercadillo, del que salí con una lámpara.
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¿Qué película has visto, y con quién?
Por ejemplo: Una francesa, con mi padre, que se durmió.
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¿Qué has cocinado para otros?
Por ejemplo: Tortilla para seis, con cebolla.
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¿Dónde has paseado?
Por ejemplo: Por el puerto, hasta el faro.
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¿Qué partido o qué juego has visto o jugado?
Por ejemplo: El partido del barrio: perdimos 3 a 2.
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¿Qué has cambiado de sitio en casa?
Por ejemplo: La mesa, ahora junto a la ventana.
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¿Qué plan acabó siendo otro?
Por ejemplo: Íbamos a la playa y acabamos en un museo.
Para una foto que acabas de hacer
Una foto guarda lo que se ve. Estas preguntas guardan lo que no: quién, qué se oía, qué pasó después.
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¿Dónde está hecha?
Por ejemplo: En el mirador de San Nicolás, a las ocho.
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¿Quién se ha quedado fuera?
Por ejemplo: Mi madre, sujetando los abrigos de todos.
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¿Qué pasó justo después?
Por ejemplo: Se volcó el vaso y salimos corriendo.
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¿Qué se oía cuando la hiciste?
Por ejemplo: Campanas y una moto a lo lejos.
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¿Quién la hizo?
Por ejemplo: Un turista muy serio, a la tercera.
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¿Qué no sale en la foto?
Por ejemplo: El frío: diez grados y viento.
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¿Qué hora era?
Por ejemplo: Las siete y diez, con la última luz.
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¿Qué se celebraba?
Por ejemplo: Los ochenta de la tía Pili.
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¿Qué se comió después?
Por ejemplo: Pescado frito en el chiringuito del muelle.
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¿Cómo llegaste hasta ahí?
Por ejemplo: En bici, cuesta arriba, empujando.
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¿Qué dijo alguien justo antes?
Por ejemplo: «Espera, que sale el sol».
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¿A quién se la has enseñado?
Por ejemplo: A mi abuelo, que reconoció la calle.
Para un día como hoy, hace un año
Mirar atrás un año exacto es mirar lo bastante cerca para acordarse y lo bastante lejos para ver lo que ha cambiado.
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¿Dónde estabas hace un año?
Por ejemplo: En casa de mis padres, pintando la cocina.
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¿Qué ha cambiado en tu calle desde entonces?
Por ejemplo: Han abierto una frutería donde estaba el banco.
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¿Con quién hablabas más hace un año?
Por ejemplo: Con Sara, que entonces vivía en Valencia.
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¿Qué canción escuchabas sin parar?
Por ejemplo: Una de Natalia Lafourcade, en el autobús.
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¿Qué libro o qué serie tenías entre manos?
Por ejemplo: Una novela de mil páginas que no acabé.
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¿Qué plato cocinabas mucho?
Por ejemplo: Crema de calabaza, casi cada semana.
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¿Qué tiempo hacía?
Por ejemplo: Calor todavía, y tormentas por la tarde.
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¿Dónde vivías?
Por ejemplo: En el piso de la calle Feria, con la ventana al patio.
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¿Qué sigue igual?
Por ejemplo: El mismo café en la misma taza desconchada.
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¿Qué te regalaron por esas fechas?
Por ejemplo: Unos guantes de lana que todavía uso.
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¿A quién conociste por entonces?
Por ejemplo: A Marcos, en una boda.
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¿Qué viaje estabas preparando?
Por ejemplo: Ir a ver auroras. Acabamos en Asturias.
Para el final del año
Doce meses en doce respuestas. Sirven en diciembre y sirven en tu cumpleaños.
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¿Qué sitio nuevo has pisado este año?
Por ejemplo: Granada, por fin, en marzo.
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¿Cuál ha sido la mejor comida del año?
Por ejemplo: Unas sardinas en Portimão con mis tíos.
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¿A quién has conocido este año?
Por ejemplo: A Irene, la vecina del chelo.
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¿Qué canción ha sido la del año?
Por ejemplo: La que sonó en la boda de Lucía.
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¿Qué has empezado este año?
Por ejemplo: A ir a la piscina los jueves.
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¿Qué has dejado de hacer?
Por ejemplo: Comprar café en cápsulas.
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¿Qué día del año repetirías?
Por ejemplo: El 14 de agosto, en el río, con todos.
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¿Qué libro, película o serie te ha acompañado?
Por ejemplo: Una serie de detectives en Islandia.
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¿Qué has arreglado este año?
Por ejemplo: La bici del abuelo, que ya rueda.
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¿Quién ha venido a verte?
Por ejemplo: Mis primas de Guadalajara, en julio.
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¿Qué te has comprado que usas cada día?
Por ejemplo: Unas zapatillas que ya están rotas.
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¿Cómo celebraste tu cumpleaños?
Por ejemplo: Con tarta de queso y diez personas en el salón.
Para cuando no te apetece escribir
Una palabra también es un día. Estas se contestan sin pensar, y el día queda guardado.
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¿Una palabra para hoy?
Por ejemplo: Lunes.
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¿Qué has comido?
Por ejemplo: Pasta.
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¿Dónde estás?
Por ejemplo: En el sofá.
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¿Qué hay en la mesa ahora mismo?
Por ejemplo: Una taza fría y las llaves.
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¿Qué tiempo hace?
Por ejemplo: Gris.
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¿Qué se ve desde la ventana?
Por ejemplo: Una paloma en la antena.
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¿A quién has visto?
Por ejemplo: A nadie, y está bien.
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¿Qué suena?
Por ejemplo: La nevera.
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¿Qué llevas puesto?
Por ejemplo: El jersey verde de siempre.
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¿Qué es lo último que has bebido?
Por ejemplo: Un vaso de agua.
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¿Qué has hecho a mediodía?
Por ejemplo: Siesta.
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¿Qué foto harías ahora?
Por ejemplo: La lámpara encendida.
¿Qué se escribe en un diario personal?
Lo que ha pasado. No hace falta más. Un diario personal no es una redacción ni un examen de conciencia: es el sitio donde dejas, cada día, lo justo para poder volver a él. Dónde estuviste, con quién, qué comiste, qué te hizo gracia, qué sonaba.
Puede que un día te apetezca escribir lo que sientes, y entonces lo escribes. Pero no es obligatorio, y empezar por ahí es una de las razones por las que tantos diarios se abandonan: pedirte una reflexión cada noche cansa en dos semanas. Pedirte un dato, no.
Una palabra cuenta. Una foto cuenta. Una línea con el nombre de alguien y el sitio donde lo viste cuenta. Dentro de diez años, eso es lo que vas a querer leer.
Ejemplos de días en una línea
Así queda un diario hecho con estas preguntas. Son días de ejemplo, inventados, pero se parecen mucho a los de cualquiera:
- Lunes: Lluvia. Me sorprendió en la parada, sin paraguas y con el pan.
- Martes: Carmen se va a vivir a Oaxaca en enero. Me lo contó en la cola del súper.
- Miércoles: Lentejas recalentadas. Mejores el segundo día.
- Jueves: El abuelo reconoció la calle de la foto: era la de su primer trabajo.
- Viernes: Película francesa con papá. Se durmió a los veinte minutos.
- Sábado: Mercadillo. Volví con una lámpara verde que no sé dónde poner.
- Domingo: Nada. Sofá y un vaso de agua. También vale.
Ninguno pasa de veinte palabras, y una semana así cabe en un vistazo. Si quieres empezar con este ritmo, en cómo empezar un diario contamos el resto.
Cómo usar estas preguntas
- Elige una, no todas. Lee la lista del momento en el que estás (esta noche, el fin de semana) y quédate con la primera que tenga respuesta. Si ninguna la tiene, pasa a la siguiente lista.
- Contesta corto. La respuesta de ejemplo de cada pregunta es la medida: una línea. Si te sale más, bien; si no, también.
- Guarda la respuesta con la pregunta. Dentro de un año, «Higos con queso, en casa de Elena» se entiende mejor si al lado pone «¿Qué has probado por primera vez?».
- Repite. Las mejores preguntas son las que sirven muchos días: «¿Con quién has comido?» tiene una respuesta distinta cada vez.
- Sáltate días. Un diario no es una racha. El día que no escribes no borra los demás.
Por qué aquí no hay ningún «por qué»
Porque «¿por qué?» pide una explicación, y las explicaciones cuestan. A las once de la noche, «¿por qué discutiste con tu hermano?» es una pregunta que no apetece contestar; «¿dónde fue?» se contesta sola, y al leerla dentro de un año te lleva de vuelta a todo lo demás.
Es la misma regla con la que pregunta Tagaro: preguntas de tres a ocho palabras, sobre algo que está en lo que guardaste, que se contestan con un nombre, un sitio o una frase corta. Nunca sobre lo que sentiste, nunca sobre lo que significó, y nunca cuando el día ha sido difícil: entonces se calla. Lo contamos en la metodología.
Tampoco hay preguntas de trabajo, médicos ni trámites. No porque no pasen, sino porque no es lo que querrás encontrar al abrir tu diario dentro de diez años.
Preguntas frecuentes
- ¿Qué se hace en un journaling?
- Escribir, con regularidad, lo que te pasa: lo que hiciste, a quién viste, lo que comiste. Hay quien lo usa para ordenar lo que piensa y quien lo usa para recordar; estas preguntas son de lo segundo. Lo contamos entero en qué es el journaling.
- ¿Puedes darme 100 temas para escribir?
- Aquí tienes 120, en diez momentos: hoy, esta noche, la gente, los sitios, la comida y la música, el fin de semana, una foto, hace un año, el final del año y los días sin ganas. No hace falta seguirlos en orden: con una al día basta.
- ¿Cada cuánto hay que escribir?
- Cada día, si puede ser, pero poco. Un diario de una palabra que se escribe todas las noches guarda más que uno de tres páginas que se escribe dos veces. Y el día que no escribes no pasa nada: se queda en su sitio.
Tagaro te hace una de estas cada noche
Una sola, sobre algo que guardaste a medias, y nunca «por qué». Si no te apetece contestar, la dejas pasar. Llega pronto al iPhone: deja tu correo y te escribimos el día que salga.